Seguimos avanzando y en un momento nos topamos con un dique que resultó ser el dique nivelador inferior del Cerro Pelado, donde encontramos a un humilde paisano que nos indicó como continuar el camino y sacamos las primeras fotos del viaje.
Unos kilómetros más adelante llegamos a Lutti que era una de nuestras referencias, siempre marchando sobre el camino que lleva hacia la ruta que une La Cruz con Merlo.
Ese día decidimos subir el cerro Áspero, que asomaba su árida cima sobre mano izquierda del camino. Dejamos la camioneta a unos metros del cruce y seguimos por una huella bastante deteriorada a pie. Solo cruzamos a otros aventureros que lo hacían con motos enduro y cuadriciclos. El camino pasa por entre unos pinos perdidos en medio de tanta inmensidad y baja a una quebrada que lleva hasta un pueblo casi abandonado llamado Pueblo Escondido, que hospedaba en el pasado a todos los obreros que explotaban la mina de tungsteno, material utilizado entre otras cosas para hacer el filamento de las lámparas incandescentes. Al cruzar el río nos encontramos con la sorpresa de ver muchas truchas muertas, suponemos que debido a la baja cantidad de agua y a la elevada temperatura que se registraba (más de 35 grados).